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Técnicas de productividad para guionistas en cuarentena

Eres guionista. Seguramente ya estés acostumbrado a trabajar en casa. Los guionistas llevamos décadas haciéndolo. Al menos, en parte. Pero lo mismo tú no lo estás tanto. Tienes otro trabajo que no es de guionista o asumes un puesto de guionista presencial o de plató.

Ya hablé en un post sobre las dificultades de trabajar en casa, sobre todo porque el resto de la humanidad se piensa que por que estás en casa no haces nada.

Ahora todo el mundo se encuentra en la misma situación que tú. Ahora te comprenden.

En cualquier caso, lo más importante para aprovechar al máximo el tiempo en casa es ser disciplinado y limitar las interrupciones.

Por eso, hoy te voy a hablar de algunas técnicas para maximizar tu productividad y tu creatividad.

Vamos allá.

Técnica Pomodoro

En la década del 80 el consultor italiano Francesco Cirillo se inventó esta técnica para de maximizar la eficiencia laboral.

Según él, las pausas aumentan la agilidad mental y la creatividad.

¿Qué tienes que hacer? Dividir la jornada laboral en intervalos de 25 minutos, periodos a los que se les llama  ‘Pomodoros’, cada uno de ellos separados por una pausa de cinco minutos. Durante esos 25 minutos debes concentrarte al máximo en la tarea que estés realizando, en las secuencias que estés escribiendo, en tu actividad de márketing para guionistas.

Cada cuatro ‘Pomodoros’ te podrás tomar un descanso algo más largo, de unos 15-20 minutos.

Su fundamento es que las pausas pueden mejorar la agilidad mental, la creatividad y la productividad.

Y, sobre todo, que tienes asignados esos momentos de procrastinación, de leer emails o de mirar los memes sobre la cuarentena.

Profundicé algo más sobre la técnica Pomodoro en este post.

Técnica ‘Comerse la rana’

Otra clave para ser más eficientes es saber priorizar las diferentes gestiones del día. Normalmente, dejamos para el final la tarea más complicada o que más pereza te da: esa secuencia que te resulta difícil con muchos personajes, el entrenamiento de ese pitch cuando te cuesta tanto hablar en público, etc.

¿Qué sucede?

Que sueles llegar a esa secuencia tan complicada con menos energía, y, al final, lo acabas dejando para otro momento. Pierdes eficiencia y productividad.

Partiendo de esta idea, Brian Tracy se inventó la técnica ‘cómete una rana’, basada en la cita del escritor Mark Twain“Cómete una rana viva a primera hora de la mañana y nada peor te ocurrirá a lo largo del día“.

La filosofía que pregona es que es mejor empezar por la tarea más difícil o «desagradable», sí, tendrás que comerte la cabeza para escribir esa secuencia o para practicar el pitch, y así todo lo demás te parecerá mucho más sencillo.

Sirve para evitar la procrastinación y permitir que la jornada sea más

Regla de los dos minutos

Sin embargo, esta otra técnica aboga por realizar inmediatamente las tareas que conllevan menos de dos minutos. El objetivo es dejar de pensar y apuntar las gestiones que hay que hacer. Simplemente hay que realizarlas en el acto.

Esta técnica surge del método Getting Things Done (GTD) inventado por David Allen y quiere evitas la posposición constante de tareas.

Método Ivy Lee

Ivy Lee era un profesional de las Relaciones Públicas que a comienzos del siglo pasado en hacer una lista de las seis cosas más importantes para el día siguientes al final de la jornada laboral.

El objetivo es evitar el multitasking: no centrarse nunca en más de seis tareas y priorizarlas por importancia. Así ya tienes la jornada del día siguiente organizada.

No podrás pensar en la siguiente tarea hasta que no termines la que estás haciendo.  Aquellas tareas que no se han completado se pasan en orden a la lista del día siguiente.

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