Ocho cualidades que debes tener para convertirte en un gran guionista

Ser guionista está de moda.

La multiplicación de canales de televisión. La llegada de plataformas de Video on Demand como Netflix o, próximamente, HBO Go, que planean producir contenidos propios en España y en Latinoamérica (si no lo hacen ya). El éxito perenne del cine, que lejos de desaparecer, aumenta con los fenómenos sociales. La necesidad de guionistas también para proyectos online, para branded content, para videoclips, para spots publicitarios.

Un guionista puede estar allá dónde se pueda contar una historia en formato audiovisual, sea de ficción o de no ficción.

Así que hay numerosas escuelas de guión. Universidades. Cursos. Másters del universo.

Eso quiere decir que, es verdad, hay mucha demanda de guionistas, pero también la oferta es amplísima.

Para conseguir llegar a vivir de ser guionista hay que tomárselo muy en serio.

Y si quieres destacar por encima de los demás, tienes que trabajar duro.

Tienes que tener cualidades por encima del resto.

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¿Qué puede tener un guionista para destacar?

1. Capacidades colaborativas

Creo que este punto no necesita mucha explicación. Aunque debes defender tu trabajo, has de asumir las notas de tu productor ejecutivo, de las productoras, de las cadenas, del director. Además, en muchas series tendrás que trabajar en equipo con varios guionistas. Deberás asumir que estás siendo contratado y eso implica tener jefes. Y has de tratar de combinar y conjugar todo eso con tu propio trabajo de autoría, de hacer tuyos tus guiones. No debes pelearlo todo. Te tirarán versiones, te tumbarán tramas, te sentirás agredido en tu ego.

Debes saber cuándo pelear las batallas y cuándo agachar la cabeza y hacer lo que te piden que hagas. O lo que en ocasiones te ordenen. Una película, una serie o un programa de televisión son trabajos colaborativos que aúnan esfuerzos de muchas personas. Que todo el proceso comienza con las palabras que tú estás escribiendo, pero que no termina con ellas.

En resumen, tienes que ser alguien con quien sea fácil trabajar, es decir, alguien a quien si hace falta un guionista quieran llamar la vez siguiente. Intenta estar siempre bien y ser consciente de que la ayuda de otros puede mejorar tu trabajo. Pero si hay algo que no ves de manera clara, pelea por ello, siempre sin perder la educación o el buen rollo.

2. Ten confianza en ti mismo, pero sin pasarte con el ego

Lleva tiempo llegar a este punto porque cuando uno tiene mucha confianza en sí mismo, a veces resulta un ególatra. Sé humilde. No vayas de que nadie te puede enseñar nada porque esta profesión va de aprender todo el rato hasta que te mueres.

Por otro lado, la inseguridad es parte de nuestra vida, la mayoría de las veces no estamos seguros ni de quiénes somos en la realidad, de si somos unos farsantes o no. Tenemos el miedo de que nos vayan a descubrir. Pero es muy importante tener confianza en uno mismo. Creer que puedes. Esa autoconfianza te ayudará a lograr los objetivos. Tienes que tener la habilidad de entrar en un despacho, en una sala de guionistas o en un Skype y ser consciente de las fortalezas de tu proyectos, de las que tú tienes como guionista. Ser capaz de comunicarlo, de venderlo, de entusiasmar a tu audiencia. No debes mostrarte nervioso o inseguro.

Sin embargo, el ego excesivo no te llevará a ningún sitio. Tienes que ser alguien con quien apetezca trabajar y los ególatras no molan. Has de tener autoconfianza, pero ser humilde. No caer mal. Los productores quieren alguien que haga su trabajo bien y con quien sea fácil relacionarse.

3. Visión e intuición

Tienes que ser capaz de visualizar tu historia en tu cabeza antes incluso de plasmarla en palabras. Hay muchos guionistas que sólo escriben páginas y páginas para ir de A a B. No tienen la perspectiva del espectador simplemente porque no se paran a pensarlo. Una de las frases que más les dicen a los guionistas en los manuales es que escriban de lo que saben. Quizá es mejor decirles que escriban de lo que amen. Ya sea el género, unos personajes, unas situaciones, una atmósfera. Si eres pasional, todo te saldrá mejor. Escribe algo que realmente quieras ver en una sala de cine o en la pantalla de televisión.

Si no puedes visualizar una escena que has escrito en tu cabeza, editada, realizada e interpretada por unos actores, quizá puedas empezar a plantearte cambiar de profesión. 

4. Resiliencia

Me remito a este post que escribí sobre la resiliencia de los guionistas. Sin duda se trata de una de las cualidades más necesarias para un guionista. Ser capaz de soportar el dolor en forma de rechazos, de proyectos que se tuercen en el último momento, de fracasos en la taquilla o en la audiencia. Porque esto no va de las veces que te caes, sino de las que te levantas y vuelves a intentarlo si cabe con más ahínco que antes. De cada diez proyectos que uno inicia, sale uno o ninguno. Le pasa hasta a las grandes estrellas. Y cuánto antes lo asumas, antes tendrás éxito como guionista.

5. Conocimiento de tu industria

Si eres un joven aspirante a guionista y no tienes idea de lo que se está haciendo en cine y en televisión, tanto a nivel nacional, como internacional, difícilmente lo vas a conseguir.

Tienes que saber qué películas se están rodando y quiénes las están dirigiendo y escribiendo.

Tienes que saber cuáles son las productoras y las personas que las dirigen. Los ejecutivos de las cadenas de televisión.

Tienes que saber cuáles son las actores que están jugando al juego en el que quieres involucrarte.

Tienes que conocer de qué van las series que se estrenan y las que se van a estrenar en el próximo año.

Qué formatos televisivos están teniendo éxito a nivel internacional.

Las películas que se están haciendo en tu país y en el extranjero.

Para ello, debes leer páginas especializadas sobre cine y televisión de universo local nacional y páginas internacionales, especialmente de Estados Unidos, pero también de otros países con mucha producción y distribución audiovisual como Israel, Australia, Turquía, los países nórdicos o Polonia.

Tienes que saberlo todo de la industria porque si llegas a un nivel en que tienes reuniones con ejecutivos de productoras, con directivos de canales de televisión, has de ser capaz de sentarte con ellos y mantener una conversación sobre la industria.

6. Conoce los principales manuales de guión

Ya te conté aquí cuáles son los 22 libros que puedes regalar a un guionista y que tú debes leerte si quieres llegar a serlo. Quizá esta cualidad queda dentro de la del conocimiento de la industria. No tienes exactamente por qué seguir los consejos que dan en sus manuales Robert McKee o Blake Snyder. Todo eso es la teoría. Pero luego no existe la fórmula secreta del éxito. Eres tú delante de la pantalla en blanco de tu ordenador. Nadie sabe nada. Es genial leer los manuales para explorar las diferentes perspectivas, ángulos y conocimientos a los que han llegado otros. Nunca está de más saber. Pero luego tú y tus habilidades como guionista están solas ahí fuera en la jungla de la industria audiovisual.

Tienes que saber que un guión de largometraje de 150 páginas no será leído.

Has de presentar un guión con el formato apropiado porque si no, no será leído.

Debes asumir que si no enganchas al lector en las primera cinco páginas, tu guión acabará en un cajón y no será producido.

Si no escribes todo (descripciones, acciones, diálogos) de manera clara, nítida y directo al grano, tus guiones no serán considerados.

 7. Saber sobrellevar el éxito

Imagina que a alguien en una productora le gusta tu guión y te paga una opción. ¿Qué haces? ¿Te paras y esperas que se produzca el guión? De eso nada. Invierte ese poco dinero en seguir formándote o en documentarte para escribir tu siguiente obra. Hay cientos y miles de guiones que son opcionados que nunca llegan a hacerse. Tienes que seguir escribiendo para tener catálogo de guiones. ¿Qué pasa si te reúnes con un productor y te pregunta qué más guiones tienes? Has de estar preparado.

Por otro lado, ¿qué pasa si se hace la película y tiene éxito? ¿Estás preparado para no ser envenenado por el veneno del ego? ¿Estás preparado para que te encarguen proyectos más ambiciosos? ¿Sabrías hacerlo?

Lo fácil es acomodarse. No seguir formándote. No seguir aprendiendo. No seguir escribiendo. Aburguesarse. Volverse autocomplaciente.

No lo hagas, porque la caída será muy dura.

8. Tener esperanza

Sí, la esperanza, como dice el dicho, es lo último que se pierde. Porque si la pierdes y dejas de ser optimista y de creer que puedes conseguir tus sueños, entonces sí que no lo lograrás.

Tienes que creer lo suficiente para superar el rechazo constante y el fracaso.

Igual piensas que esto no es para ti. El destino te tenía preparada otra cosa y, pero seguramente, si sigues creyendo, al final, lo conseguirás.

Nunca dejes de creer.


Obviamente, escribir bien es la cualidad más importante. Tienes que saber crear una historia entretenida con grandes personajes que enganche al espectador.

Si eso no sabes hacerlo, está claro que no lo conseguirás.

Otra de las claves es el networking, ya te hablamos de lo importantes que son los contactos en este mundo.