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Las grandes películas clásicas de Póker

El póker es el juego de cartas más popular del mundo. Hoy en día, millones de personas juegan de forma casual, tanto de forma presencial como online, reflejando la gran atracción social de este icónico juego. Una popularidad que se debe, en gran parte, a la película Rounders (1998). Esta obra cinematográfica dirigida por Johan Dahl, con Matt Damon y Edward Norton como protagonistas, tuvo un papel determinante en el incremento de la popularidad del póker a principios de la década de los 2000. A pesar de ello, el póker siempre ha estado presente en el mundo cinematográfico, especialmente en la industria cinematográfica estadounidense. El juego de cartas forma parte de la cultura popular americana, por lo que ha aparecido en numerosas películas a lo largo de la historia. Por este motivo, haremos un repaso por las grandes películas clásicas de póker.

El jugador de Natchez (1954)

Dirigida por el estadounidense Henry Levin, El jugador de Natchez narra la historia de Vance Colby (Dale Robertson), un capitán que regresa a Nueva Orleans tras cuatro años sirviendo en el ejército durante la década de 1840. A su regreso, Vance se entera de que han matado a su padre, un jugador profesional de póker. La policía le dice que André Rivage (Kevin McCarthy), un joven arrogante, mató a su padre por hacer trampas en una partida de cartas. Sin embargo, Vance sostiene que su padre era un jugador honrado y que jamás utilizaba cartas marcadas para hacer trampas, aunque el inspector de policía insiste en que hubo testigos del hecho.

Al enterarse de la muerte de su padre, Vance urde un plan para encontrar a los culpables del asesinato con ayuda del capitán de un barco fluvial, Antoine Barbee (Thomas Gomez), y de la hija de éste, Melanie (Debra Paget). Todo ello para vengar la muerte de su padre y limpiar su nombre como un jugador de póker que utilizaba cartas marcadas. Una película de género de wéstern ambientada a mediados del siglo XIX que refleja la presencia del póker en el Salvaje Oeste. Además, la ambientación en la ciudad de Nueva Orleans supone un guiño a la acogida del juego de cartas por parte de esta antigua colonia francesa.

El temible Mr. Cory (1957)

El temible Mr. Cory es una adaptación de una novela del guionista Leo Rosten. Dirigida por Blake Edwards, autor de obras como Desayuno con diamantes o La pantera rosa, esta película narra la historia de Cory (Tony Curtis), un joven de origen humilde y sin rumbo que abandona los suburbios de la ciudad de Chicago para irse a trabajar a un gran hotel de la costa. Su nuevo trabajo como camarero le permite codearse con algunos de los grandes jugadores de póker del país. Cory ve el juego de cartas como una oportunidad para enderezar su vida, pero en su primera partida acaba desplumado por el resto de jugadores.

A pesar de su mal inicio, Cory no está dispuesto a abandonar su aventura en el póker y encuentra a un veterano jugador que le enseñará todo lo necesario para hacerse un nombre en el mundo de los naipes. Ambos recorrerán los mejores salones de juego de Estados Unidos, haciéndose un nombre entre los mejores jugadores de póker del país. En ese momento, la vida de Cory, ese joven de origen humilde, cambiará por completo.

El rey del juego (1965)

El rey del juego, también conocida como The Cincinnati Kid, es una de las películas clásicas de póker más conocidas. Esta obra cinematográfica dirigida por el canadiense Norman Jewison, que sustituyó a Sam Peckinpah durante el rodaje debido a las diferencias de este último con el productor Martin Ransohoff, está basada en la novela del escritor y guionista Richard Jessup. La película cuenta la historia de Kid (Steve McQueen), un joven apasionado al póker que quiere convertirse en el mejor jugador de Nueva Orleans. Por este motivo, Kid se incorpora a un selecto grupo de tahúres que tienen como objetivo derrotar a Lancey Howard, un viejo jugador considerado el rey del juego.

Varias mujeres se cruzarán en la vida de Kid, aunque su única obsesión es ganar a Howard para convertirse en el nuevo rey del póker de Nueva Orleans. De esta forma, el joven jugador se concentrará en el juego de cartas para conseguir una partida definitiva. Ambientada en la época de la Gran Depresión, a finales de los años treinta, El rey del juego es una película que destaca por sus partidas de póker llenas de suspense y tensión. Una obra cinematográfica que fue nominada a los Globos de Oro en 1965 en la categoría de Mejor actriz secundaria por el papel de Joan Blondell.

El destino también juega (1966)

El póker siempre ha sido uno de los elementos más características de las películas del oeste. Sin embargo, El destino también juega es la obra cinematográfica de este género que se centra en el desarrollo de una partida del popular juego de cartas, como se describe en las reglas del poker en 888. Un hotel de Laredo, ciudad ubicada en el sur de Texas, reúne a jugadores de todos los lugares de Estados Unidos para disputar uno de los torneos de póker más prestigiosos del Salvaje Oeste.  Ese lugar también recibe la visita de Meredith (Henry Fonda), su esposa Mary (Joanne Woodward) y su hijo de diez años, que hacen una parada en su viaje a una granja de Texas.

A pesar de las recomendaciones de su esposa, Meredith, que es un gran aficionado al póker, decide participar en el torneo, donde participan algunas de las personas más ricas de la región, incluyendo al multimillonario Henry Drummond (Jason Robards Jr.). Meredith termina perdiendo todos los ahorros familiares, lo que le provoca un repentino ataque cardiaco. Por ese motivo, Mary tiene que terminar la partida para intentar recuperar el dinero perdido, por lo que el destino de la familia está en sus manos. Una película que combina drama, comedia y western por partes iguales, con el torneo de póker como eje central de la obra cinematográfica.