Las cinco trampas del guionista que deberías evitar

Tienes unas idea excelente para una película. Quizá lo mejor sea empezar. Pero entre ahora y el momento en que escribas la palabra FIN de la última versión de guión hay una estrecha, sinuosa y aparentemente interminable carretera, llena de baches y de precipicios por los que poder caer.

Pero es que, además, muchas veces esos baches te los pones tú mismo antes de empezar propiamente a utilizar la técnica narrativa.

A veces eres tú el que te pones piedras en el camino, piedras psicológicas la mayoría de las veces. Percances que te hacen el trayecto mucho más complicado de lo que, en realidad, debería ser.

Así que… ¿cómo circular por la carretera con éxito y llegar sano y seguro a tu destino?

Pues… sabiendo de antemano dónde te vas a encontrar dichos baches, lo que te proporcionará las herramientas para saber sortearlos.

Te cuento las cinco trampas más comunes con las que te puedes encontrar.

“Es demasiado tarde para empezar ahora”

Seguro que se te ocurrió esa brillante idea para un guión, pero llevas años con ella en la cabeza y no has hecho nada. Ni siquiera has escrito una línea.

Ha pasado el tiempo y las ganas y motivación que tenías se han venido abajo. Quizá porque no sabes ni cómo empezar.

Seguramente te dices a ti mismo que ya es demasiado tarde y te deberías olvidar de ella. Que seguramente ya se haya puesto otro u otra a escribir algo parecido, porque las ideas están en el aire.

Pero esto no necesariamente es así.

Todo creativo tiene una voz interior que le guía, esa chispa que comienza como una idea y que se convierte en una obra de arte. Si la idea se te queda atascada en la mente mucho tiempo, si vuelve a tu cabeza a menudo, es porque merece la pena intentarlo.

Así que seguramente, poniéndole fuerza de voluntad, podrás desarrollarla.

Toma algo de tiempo para reexaminarla, para tratar de conectar con ella. Si sigue ahí y te sientes comprometido con ella… ¿a qué estás esperando?

Falta de confianza en ti mismo como guionista

Como profesional de la creatividad, la confianza en ti mismo es clave a la hora de llevar a buen puerto tus guiones. Cuando no crees en tus habilidades o en el trabajo que estás llevando a cabo, se hace mucho más difícil finalizar el proyecto.

Si te está pasando a ti. Si no crees en ti mismo. Si crees que todo lo que haces es una mierda. Si sufres el síndrome del impostor, te propongo una serie de ejercicios para revertir la situación.

Tomar notas en un cuaderno es una forma de escribir tus pensamientos de forma natural en un entorno personal, para que puedas practicar tu escritura mientras conoces una nueva capa de ti mismo.

Escribe afirmaciones positivas. Así puedes transformarte de manera suave para ser más amable contigo mismo. Tal vez, hasta cambiarás positivamente tu percepción del mundo.

Anota tus preocupaciones y, después, quémalas. Este ejercicio te ayudará a sobrellevar todas tus dudas, todas esas inseguridades que tienes en tu mente. Ya sabes, piensa en positivo y dale duro, a pensar y a escribir. 

Responder a los tópicos del guionista

Ya conoces el cliché: los guionistas somos melancólicos, solitarios y torturados. Atormentados todo el tiempo, barbudos, gafotas, pobres, tímidos y antisociales ¿Pero quién dice que tienes que ser así? Sí, debes verter tus emociones en tu guión. Sí, deberías tomarte un tiempo para ti. Pero todo con moderación.

Ya lo dijo Oscar Wilde. Equilibra tu tiempo creativo más aislado con actividades que lo eleven y lo ayuden a reabastecer el pozo, incluido pasar tiempo con amigos y familiares. Y sí, también hay que tener sexo de vez en cuando. 

Considerar la escritura de guiones un hobby y no un trabajo

Si puedes trabajar a tiempo parcial o completo en tu guión, debes tratar la escritura como harías con cualquier otro trabajo. No lo consideres secundario. Ponte un horario de trabajo y unas metas. Date una recompensa cuando vayas alcanzando logros. Por ejemplo, un poquito de Internet al acabar una secuencia. Una visita a la nevera, pero sin pasarse.

Tratar tu escritura de guiones como un proyecto profesional te ayudará a lograr el objetivo. De lo contrario, nunca terminarás ese guión. 

Tener miedo al bloqueo del escritor

“A lo único a lo que tienes que tener miedo es al miedo en si mismo”. No lo digo yo, es una cita de Franklin Delano Roosevelt.

Es verdad que el bloqueo del guionista es algo habitual y tener miedo de ello solo empeora las cosas. Tener un plan previsto puede ayudar a quitarle algo de su poder. Te propongo estas técnicas. – Haz una lluvia de ideas en viñetas.

– Llama a un viejo amigo.

– Pasa tiempo con alguien que te haga sentir bien.

– Crea una nueva rutina.

– Prepárate un café, un té o cualquier otra bebida no alcohólica.

– Escucha música.

– Lee un libro o un artículo.

– Ponte a hacer deporte

– Cambia tu entorno.

– Ponte un videojuego, si es que te gustan

– Deshazte de todas las distracciones que encuentres a tu alrededor.

– Vete a dar un paseo. Si es por el campo o por un parque, mejor.

Posiblemente, no todas las estrategias te funcionen a ti. Pero alguna seguro que lo consigue. Así que te animo a experimentarlas todas. Ya verás cómo vuelve la inspiración.  Como guionista, o aspirante a guionista, vives en un lugar extraño entre los sueños y la realidad profesional. Para garantizar tu éxito, debes tener cuidado con los obstáculos comunes que te impiden lograr tu objetivo. Cuando tienes un plan para superar estos obstáculos, despejas el camino para un guión que finalmente se convierta en un éxito.