Un guionista en la corte de Ferraz

Si no eres español/a o no conoces la realidad política española, te estarás preguntando qué es eso de Ferraz.

La sede del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), principal partido de la oposición, que ha gobernado España en dos periodos con Felipe González (1982-1996) y José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011), está en la calle Ferraz, 68-70, de Madrid.

Tranquilo/a, no te vayas todavía. Que no, que éste no es un blog sobre política. Más allá de que todo lo que hacemos en la vida no deja de tener relación con la política.

¿Qué por qué te estoy hablando del PSOE y de Ferraz si esto es un blog de guión?

Pues porque, como reza el titular, existe un guionista en la corte de Ferraz. Es decir, en el PSOE.

Y te voy a confesar que no tenía ni idea hasta que no acudí, como ya te he comentado en entradas anteriores, al Encuentro de guionistas de Santiago de Compostela, España.

Y, además, es un tema que me viene muy bien, igual que la semana pasada te hablé de ficción sonora, para contemplar trabajos que nos pueden salir a los guionistas, más allá de escribir el guión de una película o formar parte del equipo creativo de una serie de ficción, que es lo que, en principio, todo el mundo se imagina como el trabajo propio del guionista.

Ya, ya sé que que quieres que vaya al grano y que te explique qué pinta un guionista en un partido político o, mucho más, qué te diga de qué guionista se trata.

¿Qué pinta un guionista en Ferraz?

No es algo que ni mucho menos se le haya ocurrido al equipo de comunicación del PSOE por arte de magia.

Se hizo muy famoso el llamado «guionista de Obama». Según muchos analistas, el mensaje de Barack Obama entre el electorado norteamericano de 2008 caló mucho mejor gracias a que el relato había sido construido por un guionista. El artífice de ello se llama Jonathan Favreau.  Obama era el autor de la mayoría de sus discursos, sobre todo los más importantes, pero el toque final era aportado por un equipo de tres asistentes dirigido por Favreau.

El guionista hacía que los discursos calaran más, tocaran más la parte emotiva de los votantes, adquirieran la forma perfecta, con una estructura narrativa clara y eficaz.

Y ése es precisamente el papel del guionista de Ferraz, que ya podríamos bautizar como «el guionista de Pedro Sánchez», el secretario general del PSOE.

A veces nos infravaloramos. Tú, como guionista, lo haces todo el rato. Pero ése es nuestro sino. Sin embargo, el hecho de trabajar los conflictos de los personajes, de pulir tanto la estructura para dosificar la información, de perfeccionar la técnica para que el espectador no cambie de canal, de limar los diálogos para que sean los más eficaces posibles y, sobre todo, de hacer todo esto en tiempo récord, nos dota de un superpoder. El de transmitir mensajes de manera útil.

Por eso, el equipo de comunicación decidió contratar a un guionista para que diera forma a los discursos de Pedro Sánchez, para que dotara sus peroratas de eficacia.

Y la gran pregunta del millón es…

¿Quién es el guionista de Pedro Sánchez?

Pues este señor dio una ponencia en el Encuentro de guionistas de Santiago de Compostela y responde al nombre de Jacobo Delgado.

¿Qué ha hecho Jacobo en el mundo del guión? Bueno, pues es uno de los guionistas de ‘Cuéntame cómo pasó’, la serie de ficción más longeva de la televisión española y una de las más longevas del mundo. Lleva emitiéndose en TVE desde 2001 y ahora también puedes ver su versión en la Televisión Pública Argentina todos los días. Además de ‘Cuéntame’, Jacobo ha escrito capítulos de otras series como ‘Familia’ o ‘El Comisario’.

¿Qué se necesita para ser ‘Speech Writer’?

La mayor parte de la ponencia de Jacobo versó sobre este asunto y sobre en qué consiste su trabajo.

Explicó que para trabajar como guionista o speech writer en un partido político, necesitas cuatro cosas:

1. Aceptar tu condición de «negro»

Es decir, que vas a ser invisible por obligación. Sí, yo estoy hablando aquí de Jacobo. Básicamente porque hizo una ponencia sobre ello públicamente. Y también se ha escrito sobre ello en prensa. Pero claro, aquí el guionista está en la sombra. Mucho más en una serie de televisión o en una película en las que, al menos, deberíamos aparecer en los títulos de crédito. Aquí no.

2. No cobrar derechos de autor

Cosa que tampoco cobran en España ni los guionistas de programas ni los guionistas de ficción sonora, por ejemplo.

3. Conocer al personaje

En este caso, a Pedro Sánchez. Es decir, pasar mucho tiempo hablando con él, saber cómo piensa, conocer todas sus virtudes y defectos, su ‘background’. Es decir, como cuando diseñas a un personaje y tienes que ponerte todo el rato en su mente.

4. Conocer el tablero de juego

Es decir, la realidad política española. Cuáles son los otros personajes que juegan, los líderes del resto de partidos políticos. Estar al día de toda la actualidad. Levantarse todos los días  a las cinco de la mañana para escuchar radios y leer la prensa.

¿En qué consiste su trabajo?

Jacobo explicó las diferentes facetas de su trabajo en el PSOE, más allá de escribir los discursos.

1. Textos de serie diaria

Son aquellos titulares pegados a la actualidad diaria. Forman parte de las declaraciones del personaje en los pasillos del congreso o en medios de comunicación. Aquellas frases que luego tienen que ser los cortes que se meten en la radio, en la prensa o en la televisión.

Tienen que ser frases cortas, contundentes y ocurrentes.

Cualquier entrecomillado en un periódico no está elegido al azar, sino que ha sido valorado y pensado analíticamente.

Todos nos acordamos de ese «No es no, ¿qué parte no ha entendido, señor Rajoy?». Jacobo, eso sí, confesó que esta frase era cosecha del propio Sánchez.

Otro ejemplo. En las famosas primarias del PSOE, en las que Pedro Sánchez recuperó la secretaría general del partido, había tres candidatos: Susana Díaz, Patxi López y el propio Pedro Sánchez. Para dejar claro el debate entre solo dos contendientes, se ideó el siguiente mensaje: «Candidatos hay muchos, pero modelos de partido sólo hay dos».

Aquí hay que recordar que en comunicación política también existe la famosa «señora de Cuenca» de la que hablaban Dani Écija y Chicho Ibáñez Serrador. El discurso debe llegar a las masas, no solo a las elites intelectuales. Por lo tanto, el relato tiene que ser limpio, sencillo, coherente y sin cambios bruscos.

Estos cortes de prensa conforman la base del mensaje.

2. Ruedas de prensa

Una versión avanzada de los cortes diarios son las ruedas de prensa, que suelen tener dos partes. Por un lado, la declaración de cinco o diez minutos que suele hacer el personaje sobre un tema en concreto. Por otro, las respuestas a las preguntas de los periodistas. Dice Jacobo que aquí lo más importante es acertar con las preguntas qué van a hacerle. Si sale una pregunta que el guionista no ha pensado, él tiene una mancha y el personaje «un marrón».

3. Discursos en el Congreso de los Diputados

Esto es lo que Jacobo llama «discurso de película de autor».

Por ejemplo, en este apartado entraría un discurso de investidura, que debería disponer de tres partes:

  • La exposición, que puede temer ciertas características poéticas.
  • El meollo, que os donde se cuentan las propuestas. Aquí el objetivo es no olvidarte de nada ni de nadie.
  • La conclusión, que consiste en repetir lo del inicio, pero con la máxima emoción.

4. Plenos o sesiones de control

En este tipo de discursos todo toma un cariz decimonónico, sobre todo por la manera de dirigirse a los demás personajes del tablero de juego.

5. Mítines de campaña

Aquí siempre hay que apelar a la emoción, que ha de estar por encima de la razón y los argumentos. No hay más que recordar a Luther King, a Kennedy, el «yes, we can» de Obama. Deben contener un claro pico de emoción que ponga la carne de gallina, mucha verdad y algún momento de risa o distensión.

El storytelling es muy importante, pero, cuidado, te puede salir rana. Recordemos, por ejemplo, a «la niña de Rajoy».

El texto de un mitin nunca está cerrado, siempre está vivo. El discurso, en esencia, es el mismo siempre, pero se van cambiando detalles de una ciudad a otra.

Cuando escribes un mitin, hay que tener en cuenta una cosa: que te diriges a dos públicos, al que está físicamente en el mitin y al que te va a ver por televisión en los cortes de los informativos. Por este motivo, se meten tres o cuatro cortes diferentes en cada ciudad, para que cada día de campaña tenga un mensaje distinto. Estas variaciones se suelen meter al principio del mitin, puesto que poco después de empezar, los periodistas que siguen la campaña se van a hacer sus crónicas o a tomar cervezas con los colegas.

6. Actos sectoriales

Jacobo llama a estos textos de «película de compromiso o documental». Son discursos de poca emoción y mucho dato.

Conclusión

Durante el Congreso hubo varias comidas y cañas de confraternización con compañeros guionistas. En una de ellas me tocó al lado de Jacobo y pude seguir indagando en su trabajo como ‘Speech Writer’. Un tipo majo y humilde. Todo me pareció apasionante.

Una salida un tanto peculiar donde aplicar nuestros conocimientos y experiencia como guionista.

¿Te animas a intentarlo?