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guionista ikigai

¿Es la escritura de guiones tu ikigai?

Siempre te he dicho que en el complejo mundo de la escritura de guiones tienes que disfrutar más de la trama que del desenlace, más del proceso que del resultado.

Que tu felicidad no dependa del éxito final y, sí, luego, acabas vendiendo tu guión o tu serie, se termina rondando y funciona en los cocines, las cadenas o las plataformas será ya el apoteosis climático.

Dentro de esta manera de pensar está el concepto japonés del Ikigai. ¿Lo conoces? ¿Te suena? ¿Has oído hablar de él?

No tiene un traducción literal, algo similar a lo que ocurre con el hygge danés. Pero para definirlo podríamos decir algo así: “lo que hace que la vida valga la pena para ser vivida”, “la razón de tu existencia”, “el motivo por el que te levantas cada mañana”. En definitiva, tu propósito.

O mejor dicho, ya que tú y yo somos guionistas y utilizamos conceptos de guión: el objetivo del protagonista del guión de tu vida. O sea, tú.

¿Tienes claro el objetivo de tu vida en estos momentos?

Cuando alguien no lo tiene es cuando se dice que está perdido.

¿Estás perdido?

Encontrar el objetivo de tu vida no debe ser tan difícil. En ocasiones somos nosotros mismos los que nos lo complicamos. Pero claro, ¿qué sería de una buena historia si no hubiera obstáculos para lograr el objetivo?

guionista ikigai

Sí, a veces convertimos una línea recta en un camino lleno de curvas cerradas y desvíos mal señalizados. Pero, ojo, pregúntale a un motorista qué es para él una carretera llena de curvas de herradura: el pasaporte hacia la diversión.

Hay quien sigue su pasión, su instinto, pero sin tener una base firme en la realidad y, si sus sueños no acaban por cumplirse, se desaniman y abandonan. Otros, por el contrario, se resignan en trabajos alimenticios, que sí, les dan dinero, a veces mucho, pero no trabajan en lo que verdaderamente les gusta. No aportan nada al mundo ni a otras personas.

En definitiva, todos estos son ejemplos de personas que no se siente completas. O, por decirlo de una manera más contundente, se sienten vacías.

¿Por qué es tan difícil encontrar ese propósito, ese ikigai?

Normalmente tiene que ver con que nadie nos mostró el camino y porque buscamos ese objetivo en cosas externas y no dentro de nosotros mismos.

Quizá tú ya tengas ese ikigai dentro, solo tienes que mirar hacia tu interior.

Si estás leyendo este blog, es probable que tu ikigai tenga que ver con algo creativo como la escritura de guiones.

Para encontrar tu ikigai debes identificar un objetivo que reúna cuatro características:

  • Algo en lo que seas bueno.
  • Que te encante hacerlo, que lo disfrutes.
  • Que el mundo necesita, que aportes algo a la sociedad
  • Y que te paguen por ello.

 

Yo sí puedo decir que la escritura de guiones es mi ikigai. Creo que me defiendo, vivo de ello, trato de aportar mi granito de arena a la sociedad intentando de trascender con los temas de mis historias, a veces más, a veces menos, y hasta el momento puedo vivir de ello.

¿Qué me dices? ¿Es la escritura de guiones tu ikigai?

Si crees que todavía no eres lo suficiente bueno para vivir de ellos, fórmate con algún curso. O, si te sientas más autodidacta, lee algún manual de guión.

La idea es que te sientas realizado/a con algo que va más allá de la pasión, la misión, la vocación o la profesión. Diría hasta que se trata de traspasar conceptos como el dinero, el talento, los gustos personales o lo que ocurre en el mundo.

Nada de lo anterior separado de lo demás es suficiente. El concepto del ikigai es el todo. Un equilibro perfecto entre todos esos miniobjetivos.

Se trata de un proceso, un flujo adecuado, como el de un río.

Así que te recomiendo que hagas un análisis profundo de qué podrías ser para ti esta conjunción de cosas maravillosas. La reflexión y la acción te van a ayudar a definirlo, a encontrar tus fortalezas y debilidades, igual que lo haces con tus personajes.

Cuatro consejos para definir tu ikigai

 

Que tu Ikigai sea tu brújula, marque tu camino. Tu norte. Así, cuando tengas un contratiempo, una piedra en el camino, una miniderrota o un rechazo, vuelve a tu brújula. Piensa por qué estás haciendo lo que estás haciendo.

No esperes estar feliz o sentirte pleno las 24 horas del día. Si no, vaya película aburrida. La felicidad en un guión no engancha. Hacen falta problemas, conflictos. Y con tu ikigai pasa lo mismo. Si no pasaras por momentos malos, no valorarías realmente los buenos. Lo bueno de tener claro hacia dónde vas es que no perderás el foco.

No te centres solo en escribir. No te obsesiones. Recuerda que el ikigai ha de ser un equilibrio entre todas las partes. Y una parte es ayudar a los demás. Aportar. Tu familia, tus amigos, tus relaciones, tus viajes, todo esto también es importante.

No lo tomes como un destino, sino como un camino. No pienses en el resultado, sino en el proceso. En la trama y no en el desenlace. Se hace camino al andar, decía un sabio.

No necesitas tener un mismo ikigai toda la vida. Igual que un personaje evoluciona, tú también. Puedes cambiar de objetivo. Como a veces el protagonista de la serie cambia de objetivo cada temporada.

Dale sentido a tu vida, encuentra tu ikigai, y si ése es el mundo del guión, bienvenido al club. Por cierto, estás en el lugar adecuado. Aquí podrás formarte con cursos, pedir asesoría, encontrar libros que te ayuden a crecer, otros que te entretengan, y estar al día, como guionista Premium, de toda las nuevas oportunidades que vayan surgiendo.

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