Elevator pitch: tu idea en un minuto

¿De qué va tu proyecto?

Da igual que sea un negocio para internet, un cortometraje, un programa de televisión, una película o una serie.

¿Podrías contar el concepto en un minuto?

Sí, ya sé, es difícil reducir 120 minutos de metraje en uno solo, las ocho temporadas de Juego de Tronos en tal solo 60 segundos o los 20 años de Gran Hermano en esa pequeña fracción de tiempo.

Pero te digo una cosa:

SE PUEDE.

Decía Chicho Ibáñez Serrador, que toda película, series o programa de televisión que no se pudiera contar en un minuto nunca iba a funcionar en pantalla.

Los americanos dicen lo mismo. Todo idea de negocio que no se pueda contar a un directivo que te encuentras en un ascensor en lo que dura el trayecto de subir del bajo al quinto no es buena.

Es lo que llaman Elevator Pitch.

Imagina que te encuentras a Steven Spielberg, a Alex Pina, a Basile o a al directivo al que deseas venderle tu idea en un ascensor de un centro comercial. ¿Qué le dirías en ese breve espacio de tiempo para convencerle de que tiene que apostar por tu proyecto?

No te voy a explicar ahora cómo tienes que abordar ese pitch porque ya te lo conté en este post.

También te digo que un pitch, dependiendo del evento de pitching, puede durar el minuto del ascensor, cinco minutos, siete y hasta quince. Todo depende de las normas acordadas, así que debes tener diferentes versiones.

En cualquier caso, la idea con la que te debes quedar es la brevedad.

Lo bueno, si breve, dos veces bueno

Conoces la cita, ¿verdad? Es de Baltasar Gracián:

«Lo bueno, si breve, dos veces bueno».

Y añadía:

«Aun lo malo, si poco, no tan malo».

¿Qué quiere decir esto?

Que la gente no tiene tiempo.

Que los directivos de las cadenas no tienen tiempo de escuchar ni de leer.

Por eso hay que ir al grano.

Condensar mucha información fácil de digerir en unas pocas palabras.

Y esto vale para el elevator pitch.

Pero también vale para tu dossier de venta.

Se breve, conciso, elige muy bien las palabras.

El secreto: decir mucho con poco.

Y esto es casi más difícil que decir mucho con mucho.

Es decir, tu dossier debe tener poco texto y sí imágenes bien elegidas.

Ya te conté la importancia del diseño en tu dossier de venta.

Y la brevedad no es solo un gran aliado para el elevator pitch y para tu dossier de venta.

También lo es a la hora de escribir tu guión.

¿Qué quiero decir con esto?

Que la máxima sigue siendo: decir lo máximo con el menor número de palabras posibles.

Y esta norma es básica para las descripciones, pero también para los diálogos.

No te repitas. No digas lo mismo de dos maneras diferentes. No pongas un un diálogo lo que se puede sustituir por una imagen, por una mirada o por una acción.

Ya te expliqué algunos trucos para escribir diálogos y  cómo diferenciar los diálogos necesarios de los innecesarios.

Y lo mismo ocurre con las secuencias. Toda aquella que no sea imprescindible, que no sirva para algo, que no haga avanzar la acción, debe ser eliminada.