El decálogo de David Lynch

¿Que quién es David Lynch?

Imagino que no te habrás hecho esta pregunta, pero, por si acaso, te lo recuerdo.

Es el creador de obras maestras del cine como ‘Cabeza borradora’, ‘Mullholland Drive’, ‘Carretera perdida’ o aquella serie revolucionaria de los 90: ‘Twin Peaks’.

Un director y guionista a la contra, alejado de las normas no escritas de Hollywwood, que evita las fórmulas, las estructuras preconcebidas, que demuestra que hay otra manera de contar historias y que no todas las películas tienen que ser fotocopias o variantes de lo mismo de siempre.

He llegado a este antiguo artículo sobre Lynch en Filmaker Magazine y de ahí he extraído este decálogo que creo que puede ser muy inspirador para un guionista.

1. Para trabajar en esto de ser guionista es clave tu pasión y tu fuerza interior: apuesta por la meditación.

«En este negocio, o en cualquier otro, puedes llegar a angustiarte o desesperarte si no tienes esta fuerza interior. Y cuanto más decidido y entusiasta te involucras en tu trabajo, la vida se vuelve más un juego que un tormento. Siempre me he preguntado si la meditación trascendental es capaz de hacer a alguien tan tranquilo que ni siquiera le den ganas de hacer algo y termina convirtiéndose en una persona aburrida que sólo come nueces y pasas. Pero no es así. Al contrario, mediante la meditación obtienes más energía. Ese es el campo de la energía sin límites dentro de cada ser humano. Es muy, muy importante para el trabajo, esta cosa de la felicidad».

2. Mirar todo con una actitud positiva te ayudará en el proceso creativo

«Las historias siempre tienen conflictos y contrastes, altos y bajos, vida y situaciones de muerte. Y no puede haber mucho sufrimiento en las historias, pero ahora podemos decir que el artista no tiene que sufrir para mostrar el sufrimiento. Sólo tienes que entender la condición humana, comprender el sufrimiento. Muchos artistas dicen que la ira o incluso la experiencia de miedo o estas cosas alimenta el trabajo, por lo que el artista que sufre es un concepto romántico. Pero si lo piensas bien, es romántico para todo el mundo excepto para el artista. Si el artista está realmente sufriendo, entonces las ideas no fluyen, y si realmente está sufriendo, no podrá trabajar. Yo digo que el ser negativo es el principal enemigo de la creatividad».

3. Emociónate en la búsqueda de esa gran idea

«No conocemos la idea hasta que ésta entra en una mente consciente. Las ideas tienen que viajar bastante lejos antes de entrar en la mente consciente. Así que al trascender, empiezas a expandir esa conciencia, es decir, hacer consciente lo inconsciente. Tendrás ideas en un nivel más profundo. Y ahí tienen más información y más de una emoción. Es la felicidad en el hacer lo que resulta grandioso para mí. La captura de más ideas se vuelve cada vez más fácil. Además, desarrollas una especie de confianza en ti mismo. Recordando un poco, creo que no confiaba mucho en mi cuando apenas empezaba en esto».

4. No seas «cagaprisas» y te adelantes a la idea

«No pienses en el dinero o lo que va a pasar después de que la película esté terminada. Lo primero que requieres es una idea. La idea te indica el estado de ánimo que debes elegir para tus personajes; cómo hablan los personajes, por ejemplo. Debes permanecer fiel a esa idea a medida que realizas tu película. Incluso con una pequeña cantidad de dinero, es posible encontrar una manera de hacer las cosas. Así que sé fiel a tu idea, y no dejes que nadie interfiera con ella. Y eso incluye el corte final y la absoluta libertad creativa. Si tú no tienes la última palabra o la libertad creativa en tu proyecto, entonces ¿cuál es la finalidad de hacerlo?»

5. No te dejes influenciar, aunque sí debes escuchar

«Hay una diferencia entre la influencia y la inspiración. Nunca fui un amante del cine, y yo no estaba realmente interesado en la historia del arte cuando era un pintor. Para mí, siempre lo he dicho, la ciudad de Filadelfia fue mi mayor influencia. El estado de ánimo de ese lugar cuando estaba allí, la sensación en el aire, la arquitectura, la decadencia, la locura, la corrupción y el miedo a deambular en esa ciudad son las cosas que vi en el cine. Realmente no me importa lo que está pasando en el mundo, ni con el cine. Sin embargo, de vez en cuando, se puede ver una película que es verdaderamente grande. O quizá, ver algunas nuevas pinturas y decir: “Esa persona tiene realmente algo fantástico.” Es una inspiración que te empuja hacia adelante».

6. Todo te debe servir para impulsar la idea 

«Hay una historia que tiene sentido. Pero en esa historia hay más cosas; muchas de ellas, incluso, son abstractas. Hay sentimientos, y el cine puede representar sentimientos y pensamientos abstractos. El cine puede volver atrás en el tiempo, o hacia adelante, y esa es su cualidad mágica. Las ideas son regalos hermosos. Siempre estoy tan agradecido cuando tengo una idea de la cual me enamoro. Lo que necesitamos son las ideas».

7. El cine no debe servir para sentar cátedra o lanzar mensajes absolutos

«Muchas veces, alguien termina una película y en la película hay un hombre y una mujer, y ciertas cosas que pasan. Y los periodistas van a decir: “¿Esto refleja y significa la manera en que ves y sientes las relaciones entre los hombres y las mujeres?”. No. Es esta mujer en particular en este lugar en particular donde le ocurren estas particularidades. Esa mujer no representa a todas las mujeres, y esto es muy importante dejarlo en claro».

8. Debes convencer a todo el mundo de tu idea e ir todos al unísono

«El truco es hacer que todos trabajen contigo para ir por el mismo camino, con base en las mismas ideas. Y esto se hace hablando y escuchando al resto del equipo».

9. Tu guión debe ser fluido a base de transiciones

«El cine es muy cercano a la música. En la música, varias veces, tienes diferentes secciones, puede ser una muy fuerte y rápida técnica, y después más lento; momentos altos y bajos. Todo está avanzando a un ritmo determinado, y todo el mundo sabe que la pieza musical escrita en la página, con cierto director de orquesta puede conseguir algo tan profundamente por encima de los demás. Es una cosa mágica. El cine se mueve a través del tiempo como la música. Se pasa de una escena a otra. Una de las cosas que es importante son estas transiciones entre una cosa y otra, una cosa que fluye hacia la otra. Y estas transiciones son muy importantes y muy hermosa».

10. Esta es más para directores: hay espacio para el cine digital y el celuloide. No tienes por qué elegir.

«Durante mucho tiempo he defendido el cine digital. Me enamoré del digital con Inland Empire. Y hace poco, yo estaba trabajando en las escenas eliminadas de Twin Peaks. Y por primera vez en mucho tiempo, vi el material filmado en película, y yo estaba impresionado por la profundidad de la belleza que el celuloide, que el cine puede dar. Tiene una profundidad y belleza. Y me gusta fotografiar fábricas, y creo que en las fotografías de las fábricas también vi la diferencia entre el digital y el celuloide en el cine. Por lo tanto, hay todas estas diferentes opciones que tenemos. En digital podemos hacer tomas muy largas, no necesitamos detener la cámara y podemos seguir filmando. El digital es ligero, mucho más rápido, sin suciedad, sin rasguños, sin fisuras, y hay tanto control en la postproducción. Es una cosa hermosa. Pero tal vez estos diferentes medios se mantendrán vivos, y uno deberá decidir. Uno será adecuado para este proyecto; el otro, será el ideal para este otro proyecto».