Al guionista novel le falta experiencia, pero le sobra pasión.

Decálogo para guionistas noveles (I)

Tú, lector de este blog, ¿entonas el «Mamá, quiero ser guionista»? ¿Eres guionista novel? ¿Aspirante? ¿O llevas un tiempo en esto pero todavía hay cosas que no has asimilado? No te quedes aquí, sigue leyendo. Vamos a darte una serie de consejos. Tómalos como normas. Algunos serán duros. Otros más optimistas. Después de haberlos leído, sin duda, estarás algo más preparado para lo que se te avecina.

1.- No sueñes con hacerte millonario y famoso

guionistas noveles, hay exactamente cinco mil trescientas cuarenta y tres maneras de hacerte rico, todas mucho más fáciles que escribir guiones.

Por ejemplo, apostando al 37 en la ruleta o abriendo una casa de lenocinio en una comunidad de eunucos.

Y olvídate de pasar a la Historia del Cine. A dicha historia sólo pasan los que tienen la suerte de que sus guiones son rodados por directores “de culto”.

Directores “de culto” son aquéllos cuyas pelis, salvo honrosas excepciones, no dan un euro en taquilla. Pero, sin embargo, reciben excelentes críticas de los medios que representan a la hegemonía cultural imperante. Antes el franquismo y ahora el progresismo.

Y, sobre todo, que son premiadas por entidades culturales, tales como festivales de cine, asociaciones de cinéfilos, revistas especializadas, organismos ministeriales, marcas de ropa, de cervezas, etc.

Al guionista novel le falta experiencia, pero le sobra pasión.

La soledad del guionista novel le acompañará toda la vida. (Foto: cesc!, de Flickr)

2.- Antes de nada, tienes que tener una gran historia

Pero una gran historia no es la que a ti te parece que es una gran historia. Una gran historia, amigo novel, es la que le gusta a, pongamos, medio centenar de lectores que, eso sí, no sean ni familiares ni amiguetes ni amantes tuyos.

Si no puedes realizar dicho test, inténtalo con algún forofo der Beti, del Barsa o del Real. Si logras que alguno de ellos deje de ver un partido de los colores de su alma por leer tu historia, ten la completa seguridad de que posees un buen as en la mano.

No te hagas trampas a ti mismo y valora sólo los criterios de los lectores objetivos.

Bien, supongamos que tienes esas maravillosas diez páginas. Una extraordinaria historia a la que, para entendernos, le vamos a poner por título… ¿Qué te parece… La Tenaz Lucha por la Vida?

El título no es la releche, pero tiene fuerza y posee un innegable aire de trascendencia épica. Y, sobre todo, nos va a servir para continuar navegando por el proceloso mar de la cinematografía española.

3.- Una gran historia no garantiza que se convierta en un gran guión

Cualquier creativo o escritor puede desarrollar una buena historia, pero convertirla en guión cinematográfico requiere una técnica, por cierto no demasiado complicada, para saber sacarle provecho a la citada historia.

Dicha técnica se puede conseguir por tres vías:

  • Leyendo varios guiones de buenas películas a coste cero en internet. En el Rincón del Novel de “ABC guionistas” tienes excelentes enlaces para descargar buenos guiones en español e inglés.
  • Comprándote uno o dos libros sobre teoría y práctica del guión cinematográfico. Entre 30 o 40 euros. AQUÍ tienes una selección de los más renombrados. Por supuesto, todos de autores anglosajones.
  • Asistir a un curso de los cincuenta y cinco mil doscientos trece que existen en España: presencial, mediante vídeos, chats, online, por teléfono, por guasap, por tan-tan, por radiopatio, etc. Una auténtica epidemia de cursos.

Pero ojo, hay muy buenos cursos, pero también existen bastantes sacacuartos. Por aquí, y con la crisis, en cuanto uno escribe el guión del vídeo para el bautizo de la sobrinita de su novia, al día siguiente anuncia un curso de guión en la red cobrando un pastón.

Un consejo de oro: si quien da el curso no ha escrito, al menos, una peli estrenada, repito, estrenada, o una serie de televisión emitida, cuidadín cuidadín. En el mundo del guión, una práctica vale más que mil teorías.

4.-  ¿Qué hacer con tu excelente guión?

De entrada, don guionista novel, no te aconsejo que presentes La Tenaz Lucha por la Vida directamente a ninguna productora. Dejarle un sobre a la telefonista con las ciento treinta páginas, salvo milagro, no sirve absolutamente para nada. E igual ocurre si lo mandas por correo o por SEUR. Entre otras razones porque hay productoras que no quieren recibir guiones que no hayan solicitado, ya que tienen en cartera quince o veinte del propio productor y de sus directores y guionistas amigos.

Por estos lares no se estila la estrategia de aquél productor americano que declaró en Variety:

Cuando termino un guión de mi autoría, me leo todos los seleccionados por los creativos de mi productora. Si me sigue gustando más el mío, doy orden de iniciar la producción. Si  leo uno ajeno que me parece mejor, no dudo un minuto en guardar el mío en el cajón de abajo.

Prosigamos. Si utilizas la táctica anterior, algún día, algunos meses después, a lo mejor, tal vez, recibes una breve carta o email agradeciéndote el envío de tu “magnífico” guión, pero lamentando que no entre en la línea de producción de la empresa, a lo que ahora suelen añadir que el mercado está paralizado por la falta de ayudas al cine. Cosa que, por cierto, es verdad.

Mejor prepara un documento de venta. Tienes que jugar con las bazas modernas y una de ellas es el marketing. Un documento de venta no es la clásica sinopsis de dos páginas sino algo más: compara tu peli con alguna ya rodada que haya tenido éxito, apunta qué actores podrían ser los protagonistas, el coste de producción en líneas generales y, sobre todo, por qué estás convencido/a de que tu guión será un gran éxito y convertirá en millonario al productor.

Por ejemplo, el guión de “Alien” lo vendieron prácticamente con esta frase:

Lo mismo que “Tiburón”, pero en el espacio.

Este documento de venta, muy estudiado y milimetrado, no más de cinco páginas con tipo de letra 12-14, debe ser tu ariete para penetrar en las productoras mediante emails personalizados, siempre que sea posible, a los productores o directores.

Hasta que…

Hasta que se obre el milagro, suene la flauta o se conjuren todas las galaxias del universo y te pida alguien el guión.

5.- ¿Qué pasa cuando llega mi guión, en papel o en word, a la productora?

En principio lo «congelarán» durante, al menos, tres meses, ya que hay que guardar una larga cola. Pasados estos tres meses, o cuatro, o cinco, llegará a manos de un lector «profesional«. (Entrecomillo lo de profesional porque no sé en qué universidad, academia o tugurio se estudia la profesión de «lector profesional»).

El citado lector, al que antes le pagaban muy mal, y ahora le pagan peor, y además le exigen muchos informes, abre por fin tu guión al que has dedicado… ¿Seis meses? ¿Un año…? ¿Dos…? ¿Y qué ocurre? Pues que si no le enganchas en las primeras veinte o treinta páginas estarás «kaputt«, como la famosísima  novela de Curzio Malaparte. (Te traduzco lo de “kaputt” en román paladino por si no tienes el «babylon» a mano: «jodido», con perdón).

Por cierto, parece ser que con la crisis los “lectores profesionales” son una especie no en vías de extinción, sino totalmente extinguida. Ahora los “lectores profesionales”, dicen las malas lenguas, son el contable, la telefonista, la sobrina del productor… Lo de que son los porteros de la finca donde están las oficinas no deja de ser una leyenda urbana. Por el momento.

Bien. Vamos a suponer que Dios, en su infinita misericordia, se apiada del sufrido Novel y al “lector/a profesional” le gusta el arranque del guión, el desarrollo y el final. Entonces suena el “Aleluya” del excelso oratorio de don Georg Friedrich y…

Y la próxima semana continuaremos con la segunda parte de este Decálogo para guionistas Noveles, siempre y cuando éstos logren sobrevivir a la depre que pueden haberle activado los puntos anteriores. Paciencia que terminaremos con optimismo. Es cierto que la crisis económica y la excesiva dependencia de las subvenciones tienen sumido al sector en una peligrosa tesitura. Pero es en estos momentos cuando hay que ser perseverante en el logro de una ilusión.

El título de tu guión, La Tenaz Lucha por un Sueño, ahora es cuando adquiere todo su sentido.