Consejos para hacer un buen pitch

Este término, al que nos estamos acostumbrando últimamente en nuestra industria audiovisual, aunque en Estados Unidos, como siempre, lleva en boga mucho tiempo, consiste en una presentación breve (en torno a cinco minutos) de un proyecto a una audiencia que puede estar interesada en el mismo.

Un pitch cinematográfico se puede hacer ante un actor o director para que apadrinen tu proyecto. O, lo clásico, ante un productor para que compre la historia o el guión. Sin embargo, hoy los oyentes pueden ser otras personas, muy importantes a la hora de financiar tu idea, ya sea audiovisual o para una start-up. Nos estamos refiriendo a los  business angels, personas físicas, empresarios o instituciones que puede otorgar algún tipo de ayuda económica a tu proyecto.

Es decir, el pitch es un elemento muy importante a la hora de poner en marcha un proyecto. Ya puedes haber hecho el mejor de los trabajos en tu guión o tu tratamiento, que si no eres capaz de hacer un buen pitch  tendrás muy pocas papeletas en tu mano para lograr apoyo económico. Esto quiere decir que no se debe dejar a la improvisación, sino que se prepara, se memoriza y se testea ante gente de confianza. Hay que trabajarlo todo lo posible para que se llegue a dar en la diana. Recuerda que las personas que van a escuchar tu pitch están hartas de escuchar otros muchos.  Es posible que el mismo día que oyen el tuyo hayan escuchado  quince más. Tienes que hacer todo lo posible para que tu proyecto sea el elegido. Tienes que impactar.

Un pitch debería durar alrededor de cinco minutos

En el pitch hay que tener una gran capacidad de síntesis

También has de saber que ningún pitch es igual a otro. Ni siquiera los diferentes discursos sobre un mismo proyecto, ya que cada uno de ellos se realiza en un momento determinado y ante un agente diferente. Es decir, no es lo mismo elaborar una presentación para “venderle” un proyecto a un actor que quieres que se involucre en el proyecto, que a un productor latinoamericano o europeo o que a un organismo público.

Aunque es un término que, como hemos apuntado antes, se ha hecho extensible a mundos como el de los emprendedores, vamos a centrarnos en nuestro artículo en lo que se refiere al universo del cine.

ELEMENTOS BÁSICOS DE UN PITCH

No solo tiene que contar la historia de la película en la que finalmente se convertira, sino que debes explicar la historia del proyecto. Un buen pitch siempre tiene que incluir:

– De qué va nuestro proyecto, siempre la idea o concepto de manera muy sucinta, nunca conviene complicarlo. Hay que ir al grano. Contar quién es nuestro protagonista, cuál es el conflicto, cómo lo va a resolver y qué es lo que hace original la historia. Este último punto es muy importante porque es aquí donde radica la clave para que compren nuestra película. ¿Por qué nuestra historia y no las otras? Éste es uno de los puntos claves que realmente deben impactar. Cuando vendieron el pitch de `Alien’, el giro más determinante era: “Nosotros tenemos Tiburón, pero en el espacio”. Bien, pues tienes que encontrar tu tiburón en el espacio para vender tu película.

– Quiénes son los talentos que están involucrados en el proyecto: los actores, el director, el equipo técnico, cuál ha sido su trayectoria, si han tenido premios…

– Cómo de avanzado está el proyecto en lo económico. ¿Existe financiación? ¿Hay alguien más involucrado en el mismo? ¿En qué idioma se va a rodar para que sea más rentable? ¿Hay presupuesto? ¿Localizaciones?

Cuál es el currículum de la productora. Si ya tienes productora, obviamente.

Qué quieres de las personas que están atendiendo a tu pitch ¿Financiación? ¿Apoyo de algún otro tipo? ¿Coproducción?

Dichos estos puntos básicos te quiero dejar claro que cada proyecto es un mundo y que tú tienes que tratar de vislumbrar qué elementos debes incluir en el pitch que vayan con la filosofía de la película y que creas que  pueden ser determinantes a la hora de vender la misma. Tú eres quien más conoce tu proyecto y cuáles son sus puntos débiles o fuertes.

¿CÓMO PUEDE TENER MÁS ÉXITO TU PITCH?

– Recuerda que hay que apuntar siempre a la idea básica, al concepto; como se dice coloquialmente,  hay que ir al grano y no andarse por las ramas. Por eso no tiene sentido incluir diálogos o escenas, salvo que alguna de éstas pueda encerrar la clave de la película. En el caso concreto de una película de misterio, si puede ser conveniente contar el desenlace en la escena final

– Tras leerlo, releerlo, ensayarlo y testarlo hay que tratar de analizar si el discurso tiene tensión o resulta monótono. Es importante que en el mismo haya puntos de giro, momentos álgidos e impactantes; éstos son los que pueden ganar la batalla.

– Hay que usar un lenguaje profesional propio de la industria en la que estamos involucrados. La jerga de la calle mejor la dejas en casa o en el bar.

– A ser posible, el discurso debería incluir alguna nota de humor para distender, máxime si tu proyecto es una comedia. Si no cabe, por lo menos incluir algo original, una nota distintiva.

– Hacer una investigación sobre nuestro oyente. ¿Qué es lo que más le puede interesar? ¿Dónde puedes ganarte su atención? ¿Cómo has de hacer para que levante las cejas al escuchar tu discurso?

– Debes incluir los sellos de calidad, avales de algún tipo. Contar las ayudas al desarrollo que ha tenido, qué productoras se han interesado, qué actores trabajarían en la película si se hiciera.

– Muy importante: trasmitir pasión, energía positiva. Que se note que te crees tu proyecto, que estás dispuesto a darlo todo por él, que para ti es algo vital y crees que puede serlo para mucha otra gente.

Está prohibido leer. Si llevas meses, incluso años, trabajando en un proyecto, muy malo tienes que ser o poco te tiene que gustar para que no puedas hablar algo más de cinco minutos sobre él sin atascarte.

Incluir elementos personales, anécdotas. Cuanto más humano sea tu discurso, más personal e intransferible, más posibilidades de impacto tendrás. Puedes contar cómo surgió el proyecto u otro tipo de cosas de tipo personal.

– Enlazando con lo anterior, cada pitch es totalmente diferente, por lo que no necesariamente hay que copiar a otros, sino que tienes que encontrar tu propio estilo. Tú te conoces mejor que nadie y sabes cuáles son tus virtudes y tus defectos. Es el momento de potenciar las primeras. Algunos han llegado a ir hasta disfrazados.

– Hay gente que llevas vídeos, teasers o algún otro tipo de extras a las presentaciones. Mi consejo es que no lo hagas. Es posible que al poner el vídeo hundas todo lo que has conseguido con el resto del discurso. Mejor dejarlo todo a la imaginación a través de las palabras. Si, por ejemplo, el reproductor que llevas para enseñar el vídeo se bloquea en ese momento, te has cargado el pitch.

Cuidar mucho la comunicación no verbal. Los gestos que hagas, cómo vayas vestido, si miras o no a la cara a tu interlocutor, todo ello influye. Para este momento,  puedes aplicar algunos de los conceptos recomendados para ir a una entrevista de trabajo.

Testear con amigos o conocidos el discurso para ver qué funciona y qué no funciona. Por mucho que te enamores de tu idea, si varias personas coinciden en que algo no termina de encajar, mejor que lo corrijas. Presta mucha atención a las reacciones de tus amigos durante tu ensayo de presentación.

Piensa que estos consejos que te he dado son fundamentalmente para realizar un pitch para vender un proyecto de una película, pero, si te fijas, con tu proyecto, ya sea una serie, una película o un programa de televisión, estás constantemente haciendo pitches. Incluso a la hora de vender una trama a un coordinador de guión de una serie de televisión. En cierto modo, la vida de un guionista es un pitch constante.

Dos apuntes finales

Uno de los grandes gurús de la televisión en España, Chicho Ibáñez Serrador, ha dicho muchas veces que si un programa no se puede contar en un minuto, no es un buen programa.

Y un famoso productor de Hollywood, cuando recibía a un guionista, le avisaba: si lo que me va a contar no es más interesante que el hundimiento del Titánic, mejor que no perdamos el tiempo los dos.