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Cómo darle un buen giro a tu guion

¿Nunca te ha pasado que no consigues engancharte a una serie o a una película? Efectivamente, es algo muy común. Esto se puede deber a varios factores de la obra. Entre ellos podría estar el mal uso o la ausencia de uso del giro de guion. 

También lo puedes llamar punto de inflexión, detonante, giro argumental, o plot twist, que es el término en inglés que más se utiliza. Varios nombres, pero todos vienen a referirse a lo mismo. Pero… ¿Qué es un giro de guion? ¿Cómo lo debes utilizar? 

¿Qué es un giro de guion?

Es muy fácil poder descifrar un giro argumental en la película que estás viendo, ya que es ese momento de la historia donde todo toma un sentido distinto al que llevaba. Es decir, el punto en el que las expectativas que tienes viendo todo lo que le precede, desaparecen y la intriga por saber qué ocurrirá a continuación, hace que nos quedemos viendo el resto de la película. Son mil ejemplos de obras audiovisuales que son conocidas sobre todo por su giro de guion final apoteósico, como Psycho (Alfred Hitchock, 1960), Unbreakeable (M. Night Shyamalan, 2000) o Parásitos (Bong Joon-ho, 2019), entre otras.

¿Cómo se debe utilizar un giro de guion?

Introducir un giro argumental es algo que puede parecer muy fácil de hacer (ya que siempre se dice que, en el cine, todo es posible), pero que, realmente requiere de una gran inteligencia para que resulte cautivador e intrigante

Una forma que ayuda mucho a la hora de generar un hilo conductor y contribuye a la armonía de la película, es introduciendo un aspecto que de primeras no llame la atención y no sea importante, pero que luego, más adelante en la trama, le da sentido a todo y hace que el espectador sienta satisfacción al encajar todas las piezas (como en The Sixth Sense, de Shyamalan en 1999).

También está la peripeteia, que es uno de los recursos más habituales, ya que se caracteriza por el cambio de rumbo drástico que toma la trama en un momento dado de la historia. Es uno de los más sencillos, pero es importante tener en cuenta la verosimilitud y la credibilidad del giro que le queramos dar a nuestro guion. 

Otra opción viable puede ser hacer creer a la audiencia que un punto de la historia es un giro de guion cuando en realidad no lo es y lo mejor, está por llegar. La sorpresa será aún mayor ya que, al estar el espectador confiado, el plot twist real no se lo verá venir.

O una forma también de integrarlo, es a través de un flashback que de sentido y explique varios aspectos de los personajes y de la historia que parecían no encajar. 

Al fin y al cabo, si tu objetivo es dejar con la boca abierta al espectador, es importante tener en cuenta todas las posibilidades, estudiar todas las opciones que entran dentro de lo que el espectador puede esperar y llevarlo al lado contrario con una inteligencia que sea a la vez simple y sensata. 

Es importante cuidar mucho en qué momento decides incluir este giro de guion y cómo lo haces, ya que hay algunos casos en la historia cinematográfica donde vemos giros que no funcionan, ya sea por su falta de credibilidad en cuanto a otras coincidencias a lo largo de la trama que no concuerdan y pierden el sentido de una forma obvia, o porque están introducidos de una forma muy forzada.

Los giros de guion en los géneros cinematográficos

Los giros de guion son uno de los protagonistas del género de suspense, el thriller, ya que estas películas se estructuran en base al misterio e intriga constante. ¿Quieres saber más del thriller?

Sin embargo, no es algo exclusivo de este género, ya que el misterio es algo que, de por sí gusta a todo el mundo. Por lo que hay muchos géneros que han decidido hacerse también con este recurso y llevarlo a su propio ámbito; adaptarlo al tono al que pertenecen. Seguro que en cuanto te nombre algunos ejemplos, vas a saber a qué me refiero.

A simple favor (Paul Feig, 2018)

Esta película, protagonizada por Anna Kendrick y Blake Lively, se plantea desde el principio como una comedia romántica. Hasta que llega el primer plot twist, en el que nos enteramos de que el personaje de Lively (Emily) no se llama así, sino que tiene una hermana gemela drogadicta. Por no seguir haciendo spoilers, solo decir que este es el primero de muchos giros que hacen que esta película sea extrañamente única, que te levante del asiento de un salto y que no la puedas dejar de ver. 

The Perks of Being a Wallflower (Stephen Chbosky, 2012)

Este drama adolescente es una de las mejores teen movies de la historia. Y es que, no lo digo solo por los temas que trata y el cómo los trata (el bullying, las relaciones amorosas o el desarrollo de una identidad propia). Sino que, además, su giro de guion hace que se te quede clavada en el corazón y la recuerdes por mucho tiempo. No es intriga o suspense, sino que, al pertenecer al género dramático, la sorpresa hace que te inunde la emoción y la empatía por su protagonista.  

Toy Story 3 (Lee Unkrich, 2010)

Aunque pueda sorprenderte, en la animación también tenemos grandes giros de guion. Y Toy Story 3 es uno de los mayores ejemplos de esto. Es una película infantil donde todo gira entorno a la amistad, las aventuras e incluso la comedia. Pero el gran plot twist de esta historia sucede al darle la vuelta por completo al personaje del oso Lotso; un oso de peluche amoroso, padre del resto de juguetes. Pero, ya por el final, descubrimos sus verdaderas intenciones, cabe decir que nada benévolas ni amorosas

 

La importancia de los giros de guion en el cine es indudable y es algo que puede enriquecer enormemente tu guion. ¿Cuál es el plot twist que no te sacas de la cabeza?