Cómo ser un cineasta como Terrence Malick

¿Te gusta Terrence Malick?

Es un director de cine muy particular que ha llegado a ser prolífico casi en la época septuagenaria.

En los años 70 dirigió dos películas: ‘Malas Tierras’ y ‘Días de Gloria’. Después, tardó 20 años en dirigir su tercer largometraje: «La Delgada Línea Roja’. Y otros siete años para el cuarto, ya en el siglo XXI: Un nuevo mundo.

Volvió a ser reconocido ya en 2011 con ‘El árbol de la vida’ y ya, después, cogió carrerilla y dirigió ‘To the wonder’, ‘Knight of Cups’, ‘Song to song’ y ‘Voyage of time’.

A mí particularmente es un director que me gusta porque tiene un estilo propio muy particular y siempre pretende contar algo más allá de lo obvio, pese a su aura de señor solitario y misántropo. Alguien aislado ajeno a todo lo que no sea una cuestión trascendente.

Hace poco pude leer un amplio reportaje sobre su proceso creativo y las dificultades y complejidades a las que uno debe enfrentarse durante el rodaje de una película.

Mandatory Credit: Photo by Buckner/Variety/REX/Shutterstock (8510292d)
Terrence Malick
Made in Austin panel, SXSW Festival, Austin, USA – 11 Mar 2017

Para él, la improvisación y la espontaneidad son claves. Esto gusta a los intérpretes, ya que lo consideran estimulante y se sientes partícipes del proceso. Así, presuntamente, consigue que todo resulte más natural y desenvuelto. Lo hace para evitar que las cosas se sientan presentadas o premeditadas. Huye de las rígidas directrices y deja que ellos exploren, investiguen, indaguen en sus personajes. De esta manera evita las escenas narrativas típicas de Hollywood. Esto no quita que luego, el propio Malick recorte todo lo que quiera en montaje, lo cuál le ha traído más de un problema con algún actor.

Otra de sus claves es la música, un elemento crucial en cualquier composición fílmica. Malick  se atiene solo a la resonancia emocional que tenga cada escena. Por lo visto, a lo largo de los años va recogiendo diferentes y variadas piezas musicales Luego las ajusta a determinados momentos del filme y se guía únicamente por la pulsión y el rimo emocional. Se basa solo en su intuición e instinto. Un campeón.

Como sus películas carecen de cualquier narrativa clásica, las localizaciones que elige suelen tener una motivación expresiva más que práctica. La simbología es fundamental. Sus personajes confusos suelen recorrer estos escenarios casi siempre buscando el famoso sentido de la vida.

En «Song to Song», por ejemplo, los ruidosos festivales de música y las grandes mansiones se convierten en reflejo del caos y el exceso al que se entregan los personajes.

Y vamos ya con la escritura, lo que más nos interesa a los guionistas. Y, una vez más, siempre se basa en el trabajo orgánico, en la improvisación, en el instinto. No te quedará ya ninguna duda de que Terrence está en contra de la estructura clásica aristotélica de planteamiento, nudo y desenlace. En él todo surge a base de retazos, de detalles, de pinceladas. Él lo denomina «partes y piezas», momentos de la vida interior y exterior de sus personajes, que siempre quieren hacer partícipe al espectador con su interpretación.  Es decir, el que lo ve tiene que buscar su significado.

Hay quien lo considera tramposo, pero, según él, este método tiene un profundo arraigo filosófico, carrera universitaria que estudió en Harvard. Tiene que ver con dejarse llevar, con un «vivir sin un yo», con el flujo de pensamientos, como las olas del mar. 

Es decir, todo lo contrario de lo que te enseñan en las escuelas de guión.

Ojo, porque esto puede ser tan peligroso como liberador.

Uno de sus personajes en ‘Song to Song’ dice que para él, vivir significa ir «momento a momento, canción a canción, beso a beso, estado de ánimo a estado de ánimo». El Cholo Simeone diría aquello de «partido a partido». Es una frase que evidentemente describe la manera de trabajar la escritura de Terrence Malick.

¿Eres de lo que amas a Terrence Malick o de los que odian su cine? ¿Eres más de la estructura clásica o de su particular proceso de escritura?

Lo que sí te digo es que para utilizar ese tipo de manera de escribir, debes antes dominar las estructuras más convencionales, las que te enseñan en los cursos de guión.

Si quieres saber más sobre Terrence Malick, aquí tienes un estupendo libro.