Aplica la lista Snyder

Te lo estarás preguntando.

¿Qué es la lista Snyder?

¿Tiene que ver algo con la Black List?

Me adelanto. No, la lista Snyder no tiene que ver ni con la Black List ni con La Lista de Schindler, la maravillosa película de Steven Spielberg.

He decidido hablar con la lista Snyder porque en los últimos días he recibido varios emails de lectores preguntándome cómo hacer que una película enganchara y no aburriera.

Ya te hablé de la estructura del viaje del héroe en su momento.

Pero ahora estoy releyendo uno de los mejores manuales de guión que se han escrito: «Salva al gato», escrito por Black Snyder.

En él te cuenta su fórmula para escribir pelis comerciales para Hollywood. Y realmente en Hollywood saben cómo conseguir que una película enganche al espectador y, mucho más importante, genere un retorno económico a los productores.

Por mala que sea, una peli escrita con está fórmula se dejará ver hasta el final.

Por otro lado, ésta estructura sirve para reducir el tiempo de escritura de un guión, ya que la fórmula preconcebida te ayuda a avanzar y no a quedarte atascado/a o bloqueado/a. Del mismo modo, permite al espectador seguir con atención y sin perderse la trama de la película.

No quiero decir que no haga falta talento para escribir un guión siguiendo esta estructura, pero conocerla te aportará lo que se suele llamar oficio. Es decir, tendrás las herramientas y técnicas para saber desarrollarlo.

Snyder cuenta cosas muy interesantes en su libro y, de verdad, te recomiendo encarecidamente que lo leas. Pero lo que realmente cuenta es su estructura para escribir películas, estructura que él ha detectado en una serie de largometrajes de éxito. Por eso, entre otras cosas, es importante que intentes escaletar películas que te parezcan muy buenas para ver qué estructura tienen.

¿Qué tienes que hacer para seguir la lista Snyder del libro ‘Salva al gato‘?

Para empezar, plantear los puntos de la lista antes de empezar y así tendrás claro qué escenas corresponden a cada uno de esos puntos.

Te propongo que rellenes fichas o post-its con cada uno de los puntos de la lista Snyder y los coloques sobre una pizarra o encima de un tablero.

Después, tendrás que rellenar los huecos entre esos punto álgidos y todo te resultará mucho más sencillo.

1. Imagen de apertura

Es mejor empezar con una imagen que con un largo diálogo, por aquello de que el cine es un arte visual. Con esa primera imagen ya debes contar muchas cosas de tu película: tono, atmósfera, simbología, el tema…

2. Manifestación del tema

Antes de los primeros cinco minutos ya debe quedar claro de qué va tu película, cuál es el tema que vas a tratar, el enfoque. Eso, si no queda claro en el paso anterior, en la imagen de apertura. Esto se puede expresar con imágenes, con diálogos, con la actitud de un personaje. Lo importante es que dejes en el aire una pregunta sin respuesta.

3. Planteamiento

En las diez primeras páginas debes hacer el planteamiento de la película. Dar a conocer quién es el protagonista y cuál es su objetivo. Cuál es su conflicto y sus antagonistas, si los hubiere. Es decir, hay que saber qué le impide conseguir lo que busca. Se tiene que presentar al resto de protagonistas y el universo en el que comienza la película. ¿Cómo es su vida en ese momento? ¿Por qué no tiene lo que desea?

4. Catalizador

Algo le pasa a tu personaje protagonista para que se decida a hacer algo, a iniciar una aventura. Tiene una necesidad nueva y se ve obligado a solucionar un problema. Esto que le ocurre le obliga a tomar una decisión. Deberíamos estar alrededor de la página 12 o 13

5. Debate

Después del incidente incitador o catalizador, el protagonista ha de enfrentarse a tomar una decisión crucial. Tendrá dudas, quizá no quiera aceptar el reto, se hará el remolón o a lo mejor otro personaje trata de pararle los pies. Debate consigo mismo o con los demás si toma la decisión crucial o no. Evidentemente la decisión ha de ser afirmativa al final. Todo este debate se debe producir entre las páginas 12 y la 25, momento de pasar al segundo acto.

6. Paso al segundo acto

Ha llegado el momento de tomar la decisión y esto se ve claramente en una escena. Opta por lanzarse hacia su objetivo deseado: hacer un viaje, aceptar un caso muy complicado si es abogado, policía o periodista, cuando atrapar al asesino se torna en algo personal, cuando el chico decide tratar de conquistar a la chica (o al revés) aun sabiendo que todos los condicionantes están en su contra, cuando un hombre tranquilo se decide a traficar con droga para dejar una mejor herencia a su familia porque tiene cáncer. Hablo de la página 25.

7. Trama B

Snyder se basó fundamentalmente en comedias románticas para elaborar su lista y, por tanto, decidió que, en este momento, se debía introducir una segunda trama, la trama B, para liberar tensión de la principal. Así se da un pequeño respiro al espectador. Esto no quiere decir que sea algo totalmente aparte, que no tiene que ver con nada. Evidentemente, tiene que estar relacionada con la trama principal. Puede ser que el protagonista tenga una subtrama que le suponga un obstáculo para la trama A. Por ejemplo, que a la chica o al chico al que quiere conquistar el protagonista le ofrezcan un trabajo en el extranjero, o que el policía que tiene que encontrar al asesino se enamore perdidamente de una mujer. Su antagonista, el asesino, encontrará, por tanto, un punto débil en el poli. Es decir, una nueva complicación para el protagonista. La trama B se debe utilizar para complicar la trama principal y para darle mayor profundidad a los personajes.  Según Snyder el número de páginas destinadas a esta trama es de 5. Eso sí, es mejor mezclarla con la principal.

8. Juegos y risas

Es decir, cuando se produce la investigación de las primeras pistas, cuando el chico que quiere conquistar a la chica empieza a hacerse el encontradizo, conoce a su entorno, van a una primera cena y se ríen mucho, la fase en la que dos nuevos compañeros de trabajo se conocen. A esto se le pueden dedicar unas 25 páginas. Se le presentan al protagonista los primeros obstáculos que va teniendo que superar o no, desde persecuciones policiales fracasadas, detención de sospechosos que luego terminan no siendo culpables. En definitiva, todo y nada. Esta parte suele ser la más complicada, puesto que tienes que poner cosas que no aburran. Lo importante es tener claros los obstáculos y saber que siempre tiene que ir in crescendo. Es decir, los mayores problemas deben sucederse cuando se está acercando el tercer acto. O sea, que aquí, sí, tienen que pasar ciertas cosas, pero no demasiado arriba.

9. Giro intermedio

Ésta es la mitad del segundo acto, aproximadamente en la página 55 de guión. Si en este momento al protagonista le va todo bien, ya sabe que tiene que ser solo una situación aparente o pasajera. Pero también cabe la posibilidad de que le vaya todo mal y no sepa cómo continuar. Se encuentre perdido. Si estamos hablando de una comedia romántica, en este fase todo irá genial y serán felices pero, justo en ese momento, algo sucede que lo lleva todo al traste. En un policiaco quizá se pueda romper todo con un nuevo asesinato. El protagonista se replantea de nuevo todo y se pregunta si lo conseguirá. Todo pinta feo.

10. Los malos estrechan el cerco

Se trata de unas 20 páginas en los que el objetivo cada vez se ve más lejos. La conquista de la chica o del chico parece imposible. Encontrar al asesino parece una quimera. Si el prota está siendo perseguido parece que no tiene escapatoria. Todo se complica por momentos y si hubiera que apostar, nadie lo haría por nuestro personaje. Estamos en la página 75.

11. Todo está perdido

Han pillado a nuestro personaje, el malo se ha escapado, el enamorado ha visto como su amada o amado se ha enrollado con otro. El protagonista se viene abajo. Ya no hay nada que hacer. Va a rendirse, a dimitir, a abandonar. Esta fase debe ser totalmente distinta a la del giro intermedio. Es decir, Si allí estábamos arriba ahora debemos estar muy abajo o al revés. Según Snyder éste es el momento de matar a alguien cercano al protagonista.

12. Noche oscura del alma

Durante 10 páginas tendremos a nuestro personaje hundido en la miseria, ha caído al mayor de los ostracismos. Lo vas a hacer hundirse, drogarse, beber, estar a punto de suicidarse, comer como si no hubiera un mañana, atiborrarse de pastillas, estar a punto de dimitir. Eso que hace tu personaje cuando quiere infligirse dolor. Con la trama B puedes ayudar a tu protagonista a salir de la noche oscura del alma. Tampoco hay que pasarse ni ensañarse demasiado. Quizá lo puedas solucionar en menos de 10 páginas, cinco, tres, las suficientes para que el protagonista recupere la fuerza y la inspiración.

13. Paso al tercer acto

Acaba la noche oscura del alma. Es el momento de contar el final. El protagonista se levanta con más fuerza que nunca y salta al tercer acto. Es el boxeador que se levanta in extremis de un aparente KO técnico y dice: «ahora es cuando voy a ganar». Da con la pista necesaria. La estrategia perfecta para lograr el objetivo.

14. Final

Has llegado a la resolución de ambas tramas. La chica o el chico recuperan a su pareja. Encuentran al asesino y salvan la vida de su siguiente víctima. En la batalla final, el bueno le gana al malo. Es decir, lo que viene siendo un final. Ni más ni menos. Hemos llegado a la página 90 o 100. No te debes extender más.

15. Imagen de cierre

Y otra vez la imagen que lo cuenta todo. Puede mostrar un mundo distinto o, por el contrario, un mundo exactamente igual. Si el éxito era volver a la tranquilidad del principio.

Para entender esto mucho mejor, te recomiendo que te leas el libro ‘Salva al gato’, de Black Snyder.

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